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Porque no siempre es posible alcanzar una solución amistosa a las controversias, contamos con una división dedicada en exclusiva a la defensa de los intereses de nuestros clientes en procedimientos judiciales y arbitrales.
El tráfico mercantil se ha incrementado de manera exponencial en los últimos años, y de una manera especial el tráfico mercantil entre empresas que están en marcos regulatorios diferentes, y muchas veces diríamos que hasta “exóticos”, para nuestras mentalidades y conocimiento de cómo hacer negocios.
Esta tendencia imparable, y que se verá seguro intensificada en los próximos años, de “internacionalización” de las empresas en un sentido amplio, se basa en factores muy diversos, desde la revolución en el mundo del transporte a internet, que ha permitido acercar a empresas de países muy diferentes entre sí para realizar desde Joint Ventures hasta adquisiciones o fusiones, en ámbitos impensables hace unos años, siendo la adquisición de una compañía, quizás la operación internacional más exigente por cuanto conlleva numerosas clausulas en los denominados SPA (“Sale Purchase Agreement”), pudiendo ser aún más complicada si existen socios locales y se firma un SHA (“Shareholder Agreement”).
“Nuestro conocimiento y
creatividad nos permiten alcanzar
de forma consistente acuerdos
satisfactorios para las partes."
En todas estas transacciones existen dos situaciones que se repiten: existen al menos dos marcos legales y dos jurisdicciones posibles y ambas partes tienen la natural tendencia a intentar que sea el marco legal y la jurisdicción que conoce la que regule esa relación, pero esto desgraciadamente no siempre es posible, y especialmente cuando es la empresa la que se mueve a un ámbito nuevo.

En estos casos el arbitraje internacional entendido como un medio de resolución de disputas, combinando procedimientos de derecho civil y derecho consuetudinario con la posibilidad de diseñar el propio proceso, se convierte probablemente en el mejor sistema para otorgar cierta “seguridad jurídica” en el tráfico mercantil que implica a empresas de diferentes países.

Indudablemente el arbitraje es una herramienta idónea para las empresas que quieren resolver sus conflictos sin acudir a las instancias judiciales, costosas y lentas, siendo el ámbito internacional donde su virtualidad y eficacia es más patente y aconsejable.
Porque no siempre es posible alcanzar una solución amistosa a las controversias, contamos con una división dedicada en exclusiva a la defensa de los intereses de nuestros clientes en procedimientos judiciales y arbitrales.

Nuestros equipos procesales cuentan con contrastada experiencia, acumulada durante años de actuación ante Tribunales y Cortes Arbitrales, tanto en arbitrajes ad hoc como en los administrados por las principales Cortes de Arbitraje nacionales e internacionales, además de ejercer habitualmente como Árbitros en la resolución de disputas.

En función del tipo de asunto que se nos encomienda, ponemos a disposición de nuestros clientes equipos multidisciplinares integrados tanto por profesionales altamente cualificados en derecho procesal y Arbitraje, como por expertos en la concreta materia sustantiva sobre la que versa la disputa.

Nuestra experiencia y métodos nos permiten ofrecer a nuestros clientes un servicio de eficacia contrastada, con el que hemos obtenido importantes y destacados logros profesionales.

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